Lácteos: aliados clave en la prevención y el control de la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el organismo no logra regular adecuadamente los niveles de glucosa en la sangre. Su impacto va más allá del diagnóstico, ya que, sin un manejo oportuno, puede generar complicaciones graves en órganos vitales como el corazón, los riñones y la vista, convirtiéndose en uno de los principales retos de salud pública en Costa Rica.

Actualmente, la diabetes se mantiene entre las cinco principales causas de muerte en el país y afecta a cerca del 10% de la población adulta, lo que representa más de 375 mil personas, según estimaciones epidemiológicas y registros de atención de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).


Alimentación y diabetes: un pilar del bienestar metabólico

Una alimentación balanceada, acompañada de actividad física y educación en salud, es una de las herramientas más efectivas para prevenir complicaciones asociadas a la diabetes y mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta condición.

Francisco Herrera, nutricionista de Dos Pinos, destaca que:

“Promover una alimentación equilibrada es una de las herramientas más efectivas para prevenir complicaciones asociadas a la diabetes. Los lácteos aportan nutrientes esenciales como proteína de alta calidad, calcio y vitamina D, que contribuyen al bienestar metabólico cuando se consumen de forma adecuada y dentro de un plan de alimentación balanceado”.

Si bien la mayor carga de la enfermedad se concentra en la población adulta —principalmente asociada a la diabetes tipo 2—, la CCSS ha señalado que la diabetes tipo 1, aunque menos frecuente en niños y adolescentes, requiere un abordaje integral y sostenido desde edades tempranas.


Prevención, hábitos saludables y control oportuno

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo continúan siendo factores determinantes en el aumento de la diabetes tipo 2, que representa alrededor del 90% de los casos diagnosticados.

En este contexto, la educación nutricional y el acompañamiento médico resultan indispensables para fomentar decisiones informadas y sostenibles. Un concepto clave es el índice glicémico, que indica la rapidez con la que un alimento eleva el nivel de azúcar en la sangre. Los alimentos con índice glicémico bajo (menor a 55) generan aumentos más lentos y estables, favoreciendo un mejor control glicémico.

Una alimentación balanceada que incorpore grupos clave como los lácteos —generalmente de bajo a moderado índice glicémico— contribuye a una mayor saciedad y a patrones alimentarios más estables.

“El consumo regular de lácteos, dentro de un plan nutricional personalizado, puede apoyar la prevención y el control de la diabetes, siempre de la mano de actividad física y seguimiento médico”, enfatiza Herrera.


Lácteos recomendados para personas con diabetes

Dentro de una alimentación equilibrada, algunas opciones de lácteos que pueden incorporarse son:

🥛 Índice glicémico bajo (< 55)

  • Leche descremada
  • Leche entera
  • Yogurt bajo en grasa

🧀 Índice glicémico medio (45–61)

  • Quesos bajos en grasa
  • Queso cottage
  • Helados bajos en grasa sin azúcar añadida

Los especialistas recomiendan un consumo de dos a tres porciones diarias, ajustadas a las necesidades individuales y siempre bajo orientación profesional.


Un enfoque preventivo que marca la diferencia

La diabetes es una de las principales causas de ceguera, insuficiencia renal, infartos, accidentes cerebrovasculares y amputaciones. Sin embargo, muchas de estas complicaciones pueden prevenirse o retrasarse mediante la detección temprana, el control médico y la adopción de estilos de vida saludables.

Fortalecer la salud preventiva implica mantener hábitos activos, reducir el consumo de azúcares y productos ultraprocesados, y priorizar alimentos nutritivos como los lácteos. Estas acciones, sostenidas en el tiempo, pueden marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de miles de personas en Costa Rica.