Campamento “Aventura de Amigos” fortalece el bienestar de adolescentes con cáncer

Cada año, en Costa Rica se diagnostican en promedio 154 tumores malignos en personas entre los 15 y 25 años. Más allá del tratamiento médico, el cáncer representa un desafío emocional que impacta profundamente esta etapa de la vida.

Consciente de esta realidad, Proyecto Daniel realizó la décima edición del Campamento Aventura de Amigos, una iniciativa que desde 2014 ha beneficiado a más de 400 jóvenes en el país. 

Este año, bajo el tema “Entre Pares”, el campamento centró su experiencia en el poder de compartir historias. Los participantes se dividieron en tres grupos que permanecieron unidos durante todo el proceso y desarrollaron tres talleres: “Una historia que escuchar”, “Una historia que contar” y “Mi historia continua”.

Antes de cada taller, dos sobrevivientes compartieron su testimonio ante todos los campistas. Posteriormente, en espacios guiados por el equipo de psicología, los jóvenes trabajaron emociones, aprendizajes y proyectos de vida.

“En esta ocasión contamos con más de 50 campistas, chicos y chicas valientes que participaron en cada una de las actividades diseñadas para fortalecer su espíritu y conexión entre pares. Para ellos, esta experiencia deja una huella profunda. Es un campamento que verdaderamente transforma vidas”, destacó Ligia Bobadilla, fundadora de Proyecto Daniel.

Por su parte, el psicólogo del Departamento de Hemato-Oncología del Hospital México, Rodbin Campos, explicó que el objetivo de este espacio es “transmitir que se debe seguir en la lucha, aprendiendo e inspirándose de otras historias de personas que pueden entender mejor que nadie, porque han pasado por lo mismo”. 

En esta edición participaron cinco sobrevivientes que hoy se desarrollan profesional y personalmente, demostrando que la historia no termina con el diagnóstico. Entre ellos se encuentran jóvenes que actualmente ejercen como físico-médico, trabajador social, administrador de empresas, emprendedoras y colaboradores en distintas instituciones públicas y privadas.

Antes de asistir al campamento, cada joven pasa por una evaluación médica rigurosa para garantizar su seguridad durante la actividad. “No es ninguna contraindicación estar dentro del tratamiento para vivir la experiencia del campamento”, señaló el Dr. Marco Vinicio Williams, jefe del Departamento de Hemato-Oncología del Hospital México.

Dyron y Hillary, ambos de 14 años y diagnosticados con leucemia linfoblástica aguda (LLA), coincidieron en que lo más valioso del campamento es la oportunidad de hacer amigos y compartir experiencias con jóvenes que atraviesan situaciones similares.

Proyecto Daniel afirmó la importancia de integrar el bienestar emocional como parte esencial del tratamiento oncológico en adolescentes y jóvenes.