La inteligencia artificial fortalece la cultura de seguridad y el mantenimiento en las organizaciones

La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta estratégica para fortalecer la prevención de riesgos, la comunicación interna y el mantenimiento en las organizaciones, al facilitar el acceso a información confiable y apoyar decisiones mejor fundamentadas.

Este fue uno de los temas abordados durante el Congreso Seguridad y Mantenimiento 2026, realizado esta semana en Costa Rica, en el Hotel Wyndham Herradura. El encuentro reunió a especialistas nacionales e internacionales para compartir conocimientos, tendencias y buenas prácticas orientadas a fortalecer la seguridad, la salud ocupacional y el mantenimiento.

Yesid Torres, panelista de HSEC Innovation, explicó que el verdadero potencial de los asistentes de inteligencia artificial radica en su capacidad para adaptarse al contexto de cada organización, tomando en cuenta la industria, el tipo de operación, los riesgos críticos, la cultura organizacional y el lenguaje utilizado por las personas trabajadoras.

Una de sus principales aplicaciones son los asistentes internos que responden consultas sobre procedimientos, permisos de trabajo, controles de seguridad y lecciones aprendidas, utilizando información previamente validada por la empresa. Esto permite ofrecer respuestas rápidas y consistentes, adaptar contenidos preventivos e identificar tendencias en reportes o inquietudes frecuentes.

La tecnología no sustituye el criterio humano

Torres señaló que los líderes de seguridad y mantenimiento deberán conocer las capacidades y limitaciones de estos sistemas, aprender a formular instrucciones claras y verificar críticamente los resultados.

“La IA puede organizar información, identificar patrones y plantear alternativas, pero no conoce completamente la realidad del trabajo ni las consecuencias humanas de una decisión. Debe utilizarse para ampliar el análisis, no para sustituir el juicio profesional y la verificación en campo”, afirmó.

Entre sus aplicaciones se encuentra el análisis de reportes de accidentes, incidentes y observaciones. La tecnología puede detectar patrones relacionados con fallas de planificación, procedimientos poco claros, problemas de coordinación o debilidades en la capacitación. Sin embargo, sus conclusiones siempre deben ser revisadas por especialistas y contrastadas con las personas que realizan el trabajo.

La IA también puede contribuir a simplificar procedimientos, detectar instrucciones ambiguas, adaptar materiales de capacitación y crear escenarios prácticos de entrenamiento. De esta manera, ayuda a diseñar condiciones en las que resulte más fácil actuar correctamente y reducir la posibilidad de errores.

En los próximos años, estos asistentes podrían interactuar con sensores, cámaras, equipos y otros dispositivos para detectar señales tempranas, apoyar inspecciones y alertar sobre posibles desviaciones. No obstante, la participación humana continuará siendo indispensable para interpretar el contexto y tomar decisiones.

Torres concluyó que las empresas que comiencen a incorporar estas tecnologías podrán desarrollar capacidades internas, mejorar la calidad de sus datos y aprender a gobernar la inteligencia artificial. La ventaja competitiva no estará simplemente en adquirirla, sino en integrarla de manera segura y útil en los procesos reales de trabajo.