Un abrazo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Así lo demuestra el Método Madre Canguro (MMC), una práctica de contacto piel con piel que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede reducir hasta en un 32% la mortalidad neonatal en bebés prematuros. Además de sus beneficios físicos, esta técnica fortalece el vínculo emocional entre padres e hijos y mejora la salud mental de toda la familia.
El poder del contacto piel con piel
El MMC consiste en colocar al bebé, generalmente prematuro, en contacto directo con el pecho de su madre o padre. Aunque simple en apariencia, sus efectos son profundos y comprobados:
- Reduce la mortalidad neonatal en un 32%
- Disminuye el riesgo de hipotermia en un 68%
- Reduce en 15% la probabilidad de infecciones severas
De acuerdo con la OMS, el contacto físico tiene beneficios inmediatos incluso en recién nacidos que requieren cuidados especiales o intensivos.
Un beneficio integral para bebés y familias
Para Huggies®, marca de cuidado infantil de Kimberly-Clark, el acompañamiento a las familias desde los primeros meses de vida es una prioridad.
“En el marco del Día Internacional del Abrazo, y en sintonía con nuestra misión de ofrecer cuidado integral a las familias, destacamos el profundo impacto positivo del abrazo entre padres, madres y sus recién nacidos. Esta sencilla práctica permite que los bebés reciban estímulos positivos esenciales para su desarrollo óptimo”, indicó Anthony Arguedas, gerente país de Kimberly-Clark Costa Rica.
Bienestar emocional: un impacto que va más allá de lo físico
Los beneficios del MMC no se limitan al cuerpo. Según la revista científica Biological Psychology, los abrazos ayudan a relajar el sistema nervioso, ya que estimulan la liberación de oxitocina y dopamina, reduciendo los niveles de estrés y ansiedad.
Este aspecto es especialmente relevante en el contexto de la prematuridad. Datos de la Fundación NeNe revelan que el 40% de las mujeres con partos prematuros presentan afectaciones en su salud mental, una cifra superior a la de quienes tienen partos a término.
Padres activos, no solo visitantes
El Método Madre Canguro también transforma el rol de las familias dentro del entorno hospitalario.
“En madres y padres disminuye el riesgo de depresión porque fortalece el vínculo afectivo, les da un rol activo como cuidadores y promueve la lactancia materna”, explicó Viviana Fernández, cofundadora de la Fundación para Padres de Niños Prematuros en Costa Rica (Fundaprema).
Fernández aclaró que, aunque el bebé reconoce el olor, la voz y los latidos del corazón de su madre, el MMC no se limita únicamente a ella: otros familiares también pueden practicarlo.
“De cuidado, no intocables”: rompiendo mitos
Las complicaciones asociadas a la prematuridad siguen siendo la principal causa de muerte en menores de cinco años, según la OMS. Sin embargo, hasta un 75% de estos fallecimientos podrían prevenirse con intervenciones adecuadas, como el Método Madre Canguro.
En Costa Rica, el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia, ha promovido activamente el cangureo durante los últimos tres años. Gracias al apoyo de Fundaprema, muchas familias continúan aplicando esta técnica en casa tras el egreso hospitalario de sus bebés.
A pesar de sus beneficios, aún persisten mitos sobre el contacto físico con neonatos.
“Se ha ido desmitificando el no contacto con los bebés, promoviendo más acercamiento físico y emocional. Es clave avanzar hacia unidades de puertas abiertas, donde las familias sean vistas como cuidadores activos y parte del equipo de atención”, puntualizó Fernández.
Apoyo desde el sector privado
Como parte de su compromiso con las familias de bebés prematuros, Kimberly-Clark realizó a finales del año pasado una donación de más de 4.500 pañales Huggies® a Fundaprema, contribuyendo al bienestar de los recién nacidos y al acompañamiento de sus cuidadores.