AstraZeneca deja huella y redefine el abordaje y tratamiento del cáncer de mama

El tratamiento del cáncer de mama ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. Lo que antes se entendía como una sola enfermedad, hoy se reconoce como un conjunto diverso de tumores con características biológicas distintas, que pueden presentarse en etapas tempranas o en enfermedad avanzada y están definidos por diferentes biomarcadores, receptores hormonales o alteraciones genéticas. Gracias a este mejor entendimiento de la enfermedad, hoy es posible desarrollar terapias dirigidas capaces de actuar de manera más selectiva sobre las células cancerosas.,,

AstraZeneca continúa fortaleciendo su liderazgo en cáncer de mama, impulsando el desarrollo de soluciones para distintos subtipos y etapas de la enfermedad a través de la investigación científica. La compañía ha pasado por un proceso de transformación, que le ha permitido evolucionar para crear múltiples alternativas de tratamiento durante décadas, conformando un portafolio de soluciones terapéuticas para todos los tipos de cáncer de mama, en todas sus etapas. Este progreso en la investigación se traduce en el desarrollo de terapias dirigidas innovadoras que representan una sobrevida con calidad de vida para las pacientes diagnosticadas.

Como parte de esta visión integral, AstraZeneca continúa dejando huella al promover una forma de entender el cáncer de mama desde una perspectiva más humana, reconociendo que cada paciente vive un camino distinto según el tipo y la etapa de su enfermedad. Este enfoque se refleja en la manera en que la compañía trabaja junto a los distintos actores del ecosistema de salud, facilitando una mejor comprensión de este tipo de cáncer, promoviendo conversaciones más claras y un acompañamiento más cercano, donde el tratamiento no solo se centra en la enfermedad, sino también en la persona.

En línea con este compromiso, medicamentos como Enhertu (trastuzumab deruxtecan) y Truqap (capivasertib) han llegado al país como reflejo del avance de la innovación científica en el abordaje del cáncer de mama, ampliando las opciones terapéuticas para distintos subtipos y etapas de la enfermedad.

“Seguimos trabajando para transformar la realidad y los resultados de estas pacientes y la manera en que se aborda la enfermedad mediante la investigación científica y el desarrollo de terapias innovadoras. Nuestro objetivo es avanzar hacia tratamientos cada vez más precisos que permitan ofrecer nuevas oportunidades a las pacientes en diferentes etapas de esta patología”, señaló el Dr. Andrés Rojas, Director Médico de AstraZeneca para Centroamérica y el Caribe.

El cáncer de mama sigue siendo uno de los tipos de cáncer más frecuentes en el mundo, con más de 2,3 millones de diagnósticos al año. En América Latina se posiciona como el segundo tipo de cáncer más diagnosticado y esto se refleja en países como Costa Rica, donde su impacto es evidente, con más de 1.300 nuevos casos y más de 420 muertes cada año, lo que representa un importante desafío para los sistemas de salud.

Enhertu: ampliando las opciones para pacientes con cáncer de mama HER2-bajo y HER-ultrabajo

Enhertu (trastuzumab deruxtecan) es un tratamiento innovador que cuenta con una tecnología que combina un anticuerpo diseñado para reconocer células cancerosas con un medicamento que ayuda a destruirlas.

El tratamiento se dirige a tumores que expresan una proteína llamada HER2, que puede favorecer el crecimiento del cáncer de mama. El anticuerpo actúa como una guía que lleva el medicamento directamente hacia las células tumorales, donde el fármaco se libera y ayuda a eliminarlas.

Los avances científicos han permitido identificar tumores con distintos niveles de expresión de HER2, incluyendo aquellos con niveles bajos e incluso muy bajos (HER2-bajo y HER2-ultrabajo), ampliando el universo de pacientes que pueden beneficiarse de terapias dirigidas.

En pacientes con cáncer de mama metastásico con receptores hormonales positivos (RH+) y niveles bajos o muy bajos de HER2 (HER2-bajo y HER2-ultrabajo), el estudio DESTINY-Breast06 demostró que este tratamiento logró reducir en alrededor de un 36% el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en comparación con la quimioterapia. Además, permitió que las pacientes vivieran más tiempo sin que la enfermedad avanzara —13,2 meses frente a 8,1 meses—. lo que representa un avance significativo en este tipo de cáncer.

Estos beneficios se observaron tanto en pacientes con niveles bajos como muy bajos de HER2, ampliando así las opciones de tratamiento para un grupo de pacientes que anteriormente tenía alternativas más limitadas. 

Truqap (capivasertib): una nueva opción para cáncer de mama Hormonal Positivo avanzado

Truqap (capivasertib) es un tratamiento dirigido que ofrece una nueva opción para pacientes con cáncer de mama avanzado o metastásico, particularmente en uno de los subtipos más comunes de la enfermedad, conocido como receptor hormonal positivo (HR+) y que sean HER2 negativas.

En este tipo de cáncer, las células tumorales crecen impulsadas por hormonas como el estrógeno o progesterona, y no presentan una expresión de la proteína HER2. Capivasertib actúa bloqueando una proteína llamada AKT, que forma parte de un sistema encargado de regular su crecimiento y supervivencia de las células. Cuando esta vía se altera, puede favorecer el desarrollo y el crecimiento de las células cancerosas.   Al bloquear esta señal, el tratamiento ayuda a frenar el crecimiento del tumor, lo que le brinda a la paciente la posibilidad de retrasar la progresión de la enfermedad y proporcionarle más tiempo con la patología bajo control. 

“Hoy estamos viendo cómo ambas terapias nos permiten hacer un abordaje personalizado y dirigir el tratamiento según las características específicas del tumor, lo que abre nuevas posibilidades para mejorar los resultados clínicos y ampliar las opciones terapéuticas disponibles para las pacientes”, agregó el Dr. Rojas.

AstraZeneca se mantiene firme en la ambición de eliminar el cáncer de mama como causa de muerte. Actualmente, se estima que cerca del 32% de las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama en etapas tempranas pueden desarrollar enfermedad metastásica en los 5 años posteriores al diagnóstico, mientras que la supervivencia a 5 años en cáncer de mama metastásico se sitúa alrededor del 30%.,

Frente a este desafío, el desarrollo de nuevas terapias busca reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y mejorar las tasas de supervivencia.